Cosmograph Daytona

2021-04-07

NACIDO PARA LA COMPETICIÓN

Rolex presenta tres modalidades exclusivas de su Oyster Perpetual Cosmograph Daytona, el reloj de referencia de los apasionados por los automóviles y la velocidad.

Las tres están dotadas de una esfera fabricada en meteorito metálico —un material natural raro procedente del espacio—, con los contadores de cronógrafo, en la posición de las 3 h, las 6 h y las 9 h, de color negro.

La modalidad en oro blanco de 18 quilates está dotada de un bisel Cerachrom monobloque en cerámica negra con escala taquimétrica y provista de un brazalete Oysterflex, mientras que las otras dos, elaboradas una en oro amarillo de 18 quilates y la otra en oro Everose de 18 quilates, lucen un bisel metálico con escala taquimétrica y un brazalete Oyster. Auténtico rasgo distintivo del Cosmograph Daytona desde su lanzamiento, la emblemática escala taquimétrica está moldeada sobre el bisel Cerachrom de la primera modalidad y grabada en el bisel metálico de las otras dos.

Estas nuevas modalidades del Cosmograph Daytona están equipadas con el calibre 4130, un movimiento a la vanguardia de la tecnología relojera.

Como todos los relojes Rolex, el Oyster Perpetual Cosmograph Daytona cuenta con la certificación de Cronómetro Superlativo, que garantiza su excelente rendimiento en la muñeca.


UN RELOJ SINÓNIMO DE VELOCIDAD

Presentado en 1963, el Cosmograph Daytona se diseñó para responder a las necesidades de los profesionales de la competición automovilística. Equipado con un bisel con escala taquimétrica y con un movimiento mecánico de alto rendimiento desarrollado y manufacturado por Rolex, este cronógrafo que se ha convertido en legendario es el instrumento ideal para medir un intervalo de tiempo o determinar la velocidad media.

Por su nombre y sus funciones, el Cosmograph Daytona está vinculado para siempre al mundo del automovilismo y, más de medio siglo después de su nacimiento, mantiene su estatus incomparable entre los cronógrafos deportivos.

Oyster Perpetual Cosmograph Daytona, 40 mm, oro blanco de 18 quilates

ESFERAS DE METEORITO

Procedente de los confines del sistema solar, el meteorito metálico, material que adorna la esfera de las nuevas modalidades del Cosmograph Daytona, proviene de un asteroide que explotó hace millones de años. Durante su viaje interplanetario, los fragmentos de este material natural de origen extraterrestre y compuesto fundamentalmente de hierro y níquel se enfrían unos grados Celsius cada millón de años, lo que genera una cristalización única y tan particular, imposible de reproducir en la Tierra. Poco común y difícil de trabajar, el meteorito metálico se corta en finas láminas para revelar, gracias a un tratamiento químico, toda la belleza de su estructura interna, en forma de esquirlas entrelazadas. Estos motivos, tan imprevisibles como fascinantes, se denominan «estructuras de Widmanstätten».

Para sus esferas de meteorito, Rolex colabora con los expertos más reputados y selecciona tan solo las láminas cuya superficie es especialmente rica en formas y reflejos.


CERÁMICA DE ALTA TECNOLOGÍA

Rolex ha desempeñado un papel pionero en el desarrollo de cerámicas especiales para la fabricación de biseles monobloque y discos de bisel monobloque. Particularmente resistentes a las rayaduras, estos materiales presentan colores inalterables y de una intensidad poco común. Además, por la naturaleza de su composición química, estas cerámicas de alta tecnología son inertes y resisten a la corrosión. La marca ha desarrollado un savoir‑faire y unos métodos de fabricación exclusivos e innovadores que le permiten producir estos componentes de cerámica con total independencia.

La nueva modalidad en oro blanco de 18 quilates del Cosmograph Daytona está provista de un bisel Cerachrom monobloque en cerámica negra con escala taquimétrica. Las graduaciones, los números y las inscripciones, moldeados en hueco, se colorean depositando platino mediante una técnica PVD (Physical Vapour Deposition, depósito físico de vapor).


CAJA OYSTER, SÍMBOLO DE HERMETICIDAD

Ejemplo de robustez y fiabilidad, la caja Oyster de las nuevas modalidades del Cosmograph Daytona, de 40 mm de diámetro, garantiza una hermeticidad de hasta 100 metros de profundidad. Su carrura se trabaja a partir de un bloque macizo de oro blanco, amarillo o Everose de 18 quilates. Su fondo, con un fino sistema de acanalado, está herméticamente enroscado con ayuda de una herramienta especial; tan solo los relojeros autorizados por Rolex pueden acceder de este modo al movimiento. La corona Triplock, provista de un sistema de triple hermeticidad y de protectores tallados en la carrura, se enrosca sólidamente a la caja, al igual que los pulsadores de cronógrafo. El cristal está realizado en zafiro prácticamente imposible de rayar. Totalmente hermética, la caja Oyster protege de forma óptima el movimiento que alberga en su interior.

Oyster Perpetual Cosmograph Daytona, 40 mm, oro blanco de 18 quilates

CALIBRE PERPETUAL 4130

Las nuevas modalidades del Cosmograph Daytona están equipadas con el calibre 4130, un movimiento cronógrafo mecánico de cuerda automática completamente desarrollado y manufacturado por Rolex, presentado en el año 2000 e integrado en el modelo ese mismo año. La función cronógrafo se basa en un reducido número de componentes, lo que mejora la fiabilidad del movimiento, que es un concentrado de tecnología. Se activa mediante un robusto mecanismo de rueda de pilares y embrague vertical que permite un arranque instantáneo y enormemente preciso. Este movimiento cuenta con una espiral Parachrom azul, fabricada por Rolex en una aleación paramagnética que hace que sea hasta diez veces más precisa que una espiral convencional en caso de golpes. La espiral Parachrom azul está provista, además, de una curva final Rolex que garantiza la regularidad de la marcha en todas las posiciones.

El calibre 4130 lleva un mecanismo de cuerda automática por rotor Perpetual y cuenta con una reserva de marcha de aproximadamente 72 horas.


BRAZALETES OYSTERFLEX Y OYSTER

La nueva modalidad en oro blanco de 18 quilates del Cosmograph Daytona está provista de un brazalete Oysterflex que combina de un modo único la robustez y fiabilidad de un brazalete metálico con la flexibilidad, comodidad y estética de una correa de elastómero. Desarrollado y patentado por Rolex, este innovador brazalete está formado por dos láminas metálicas flexibles —una para cada uno de los ramales— fabricadas en una aleación de titanio y níquel. Estas láminas están revestidas de elastómero negro de alto rendimiento, un material de gran durabilidad resistente a las agresiones ambientales. Para un máximo confort de uso, el brazalete Oysterflex está dotado de cojines en sus caras internas.

Por su parte, las nuevas modalidades en oro amarillo de 18 quilates y en oro Everose de 18 quilates del Cosmograph Daytona están provistas de un brazalete Oyster. Desarrollado a finales de la década de 1930, este brazalete de tres elementos destaca por su robustez.

Tanto el brazalete Oysterflex como el brazalete Oyster del Cosmograph Daytona están equipados con un cierre de seguridad Oysterlock, diseñado y patentado por Rolex, que previene cualquier apertura involuntaria. Estos brazaletes cuentan además con el cómodo sistema de extensión rápida Easylink, desarrollado por la marca, que permite ajustar fácilmente su longitud en torno a unos 5 mm, para una comodidad óptima en todas las situaciones.

El brazalete Oyster de la modalidad en oro Everose de 18 quilates del Cosmograph Daytona incluye también insertados de cerámica en el interior de sus eslabones para aumentar su fluidez de uso y su longevidad. Además, un sistema de fijación invisible ofrece una perfecta continuidad visual entre el brazalete y la caja.


CERTIFICACIÓN DE CRONÓMETRO SUPERLATIVO

Como todos los relojes Rolex, el Oyster Perpetual Cosmograph Daytona cuenta con la certificación de Cronómetro Superlativo redefinida por Rolex en 2015. Esta denominación atestigua que cada reloj que sale de los talleres de la marca ha superado con éxito una serie de pruebas llevadas a cabo por Rolex en sus laboratorios internos y con arreglo a sus propios criterios. Estas pruebas de certificación se efectúan al conjunto del reloj, una vez encajado el movimiento, con el fin de garantizar su rendimiento superlativo en la muñeca en materia de precisión, hermeticidad, cuerda automática y autonomía. La precisión de un Cronómetro Superlativo Rolex es del orden de –2 /+2 segundos al día (la desviación de marcha tolerada por la marca para un reloj terminado es mucho menor que la admitida por el Control Oficial Suizo de Cronómetros [COSC] para la certificación oficial del movimiento por sí solo).

El estatus de Cronómetro Superlativo se simboliza mediante el sello verde que incluyen todos los relojes Rolex y que va acompañado de una garantía internacional de cinco años.

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