El Oyster Perpetual Explorer II es el reloj de referencia de quienes se aventuran a los confines de la tierra, a menudo en condiciones extremas.

Gracias a su visualización 24 horas constituida por una aguja adicional y un bisel grabado, el Explorer II permite distinguir sin equívoco las horas del día de las de la noche. Creado en 1971 y posteriormente renovado en 2011, con una caja ampliada a 42 mm de diámetro, este reloj forjado para lo extremo da continuidad al vínculo que une desde siempre a Rolex con el mundo de la exploración. Desde 2021, presenta una caja y un brazalete rediseñados. Este nuevo diseño confiere al Explorer II unas líneas especialmente armoniosas y equilibradas, al tiempo que mantiene la fidelidad a su estética histórica.

HASTA LOS CONFINES DEL MUNDO

Entornos como la alta montaña, los océanos, los volcanes o las regiones polares siempre han sido campos de experimentación para Rolex. Tras haber acompañado a numerosas expediciones al Himalaya —entre ellas, aquella de la que formaban parte sir Edmund Hillary y Tenzing Norgay, los dos primeros alpinistas en alcanzar la cumbre del Everest, en 1953—, los relojes Oyster Perpetual han seguido a los exploradores hasta los confines del mundo: desiertos, polos y las mismísimas entrañas de la Tierra. En estos entornos hostiles e inexplorados, diferenciar entre el día y la noche a veces resulta imposible. Para los espeleólogos que pasan días enteros en la oscuridad y las expediciones polares que se enfrentan al sol de medianoche o a la noche continua, el Explorer II constituye, con su visualización 24 horas, un elemento esencial de su equipo.


SEGUNDO HUSO HORARIO

El Explorer II puede servir asimismo para mostrar la hora de dos husos horarios simultáneamente En ese caso, la hora local se indica mediante la aguja tradicional de las horas, mientras que la hora de referencia (segundo huso horario) se lee en el bisel graduado gracias a la aguja 24 horas. La hora local puede ajustarse fácilmente mediante saltos de hora en hora gracias a un mecanismo controlado por la corona. El ajuste de la aguja de las horas se realiza independientemente del minutero y del segundero y no afecta a la aguja 24 horas (visualización de la hora de referencia). Así, en todo momento, el usuario del reloj dispone simultáneamente de la hora local y de una hora de referencia.


EXCELENTE LEGIBILIDAD

El Explorer II ofrece una gran legibilidad en cualquier circunstancia. Incluso en la oscuridad, su esfera depurada de gran contraste permanece perfectamente legible gracias a la visualización Chromalight: los índices y las agujas están rellenos o cubiertos de un material luminiscente de larga duración (color de emisión azul) que permanece hasta el doble de tiempo que los materiales fosforescentes clásicos. Esta visualización se ha vuelto a optimizar: a partir de 2021, la intensidad de la luz azul emitida se mantiene durante más tiempo.


EL EXPLORER II, CERTIFICADO COMO CRONÓMETRO SUPERLATIVO

Como todos los relojes Rolex, el Explorer II cuenta con la certificación de Cronómetro Superlativo, redefinida por Rolex en 2015. Esta denominación exclusiva atestigua que cada reloj que sale de los talleres de la marca ha superado con éxito una serie de pruebas llevadas a cabo por Rolex en sus laboratorios internos y con arreglo a sus propios criterios. Estas pruebas de certificación se efectúanal conjunto del reloj, una vez encajado el movimiento, con el fin de garantizar su rendimiento superlativo en la muñeca en materia de precisión, hermeticidad, cuerda automática y autonomía. El estatus de Cronómetro Superlativo se simboliza mediante el sello verde que incluyen todos los relojes Rolex y que va acompañado de una garantía internacional de cinco años.

La precisión de cada movimiento —con certificado oficial de Cronómetro emitido por el Control Oficial Suizo de Cronómetros (COSC)— se pone a prueba de nuevo tras el encajado para satisfacer criterios mucho más estrictos que los de la certificación oficial. Así, la precisión de un Cronómetro Superlativo Rolex es del orden de –2/+2 segundos al día (la desviación de marcha tolerada por la marca para un reloj terminado es mucho menor que la admitida por el COSC para la certificación oficial del movimiento por sí solo).

Esta cadena de pruebas de certificación de Cronómetro Superlativo, efectuada gracias a un equipo de alta tecnología especialmente desarrollado por Rolex y mediante una metodología exclusiva que simula las condiciones reales de uso, más representativas de la experiencia cotidiana del cliente, está completamente automatizada y permite controlar además la hermeticidad, la cuerda automática y la reserva de marcha de la totalidad de los relojes Rolex. Estos controles tras el encajado completan sistemáticamente las pruebas de calificación realizadas durante la concepción y fabricación de los relojes, todo ello para garantizar la fiabilidad, robustez y resistencia a los campos magnéticos y a los golpes.


CAJA OYSTER, SÍMBOLO DE HERMETICIDAD

La caja Oyster del Explorer II, con un diámetro de 42 mm y que garantiza una hermeticidad de hasta 100 metros de profundidad, es un ejemplo de robustez y fiabilidad. Su carrura se trabaja a partir de un bloque macizo de acero Oystersteel, una aleación especialmente resistente a la corrosión. Su fondo, con un fino sistema de acanalado, está herméticamente enroscado con ayuda de una herramienta especial; tan solo los relojeros autorizados por Rolex pueden acceder de este modo al movimiento. La corona Twinlock, provista de un sistema de doble hermeticidad y de protectores tallados en la carrura, se enrosca sólidamente a la caja. El cristal, coronado por la lente Cyclops en la posición de las 3 h para una mejor lectura de la fecha, está realizado en zafiro prácticamente imposible de rayar. Totalmente hermética, la caja Oyster del Explorer II protege de forma óptima el movimiento que alberga en su interior.


CALIBRE PERPETUAL 3285

El Explorer II está equipado con el calibre 3285, un movimiento mecánico de cuerda automática completamente desarrollado y manufacturado por Rolex. Este movimiento mecánico de cuerda automática, concentrado de tecnología, ha sido objeto de varios depósitos de patente. Presenta un elevado rendimiento en materia de precisión, autonomía, resistencia a los golpes y a los campos magnéticos, comodidad de uso y fiabilidad.

El oscilador del calibre 3285 está dotado de un volante de gran tamaño e inercia variable, ajustado de forma altamente precisa con ayuda de tuercas Microstella en oro. Se mantiene firme gracias a un puente transversal, cuya altura es ajustable, que lo fija en una posición muy estable a fin de aumentar la resistencia a los golpes. El oscilador está montado, además, sobre amortiguadores de golpes Paraflex de alto rendimiento, desarrollados y patentados por Rolex.

El calibre 3285 consta de una versión optimizada de la espiral Parachrom azul, fabricada por Rolex en una aleación paramagnética. Además de ser insensible a los campos magnéticos, esta espiral ofrece una gran estabilidad frente a las variaciones de temperatura y es hasta diez veces más precisa que una espiral convencional en caso de golpes. Está provista de una curva final Rolex que garantiza la regularidad de la marcha en todas las posiciones.

Este movimiento cuenta con el escape Chronergy, fabricado en níquel‑fósforo y patentado por Rolex. Este escape, que combina un alto rendimiento energético con una gran seguridad de funcionamiento, es además insensible a los campos magnéticos.

El calibre 3285 dispone de un mecanismo de cuerda automática por rotor Perpetual, que garantiza una carga de cuerda continua del muelle de barrilete, proporcionando una energía constante gracias a los movimientos de la muñeca. Su reserva de marcha es de aproximadamente 70 horas gracias a la arquitectura de su barrilete y al rendimiento superior de su escape.

El movimiento del Explorer II, que únicamente puede ser visto por los relojeros autorizados por Rolex, presenta un acabado extremadamente cuidado, reflejo de las rigurosas exigencias de la marca en materia de calidad.



BRAZALETE Y CIERRE: SEGURIDAD Y COMODIDAD

El Explorer II está provisto de un brazalete Oyster de tres elementos. Este brazalete está equipado con un cierre de seguridad Oysterlock, diseñado y patentado por Rolex, que previene cualquier apertura involuntaria. Cuenta además con el cómodo sistema de extension rápida Easylink, desarrollado por la marca, que permite ajustar fácilmente su longitud en unos 5 mm, para una comodidad óptima en todas las situaciones. Un sistema de fijación invisible ofrece una perfecta continuidad visual entre el brazalete y la caja.



Modelos

Contenido relacionado