Explorer II

El Oyster Perpetual Explorer II es el reloj de referencia de quienes se aventuran a los confines de la tierra, a menudo en condiciones extremas.

Gracias a su visualización 24 horas constituida por una aguja adicional y un bisel grabado, el Explorer II permite distinguir sin equívoco las horas del día de las de la noche. Se creó en 1971 y fue renovado en 2011, con una caja ampliada de 40 mm a 42 mm de diámetro. Con su gran esfera con visualización Chromalight —luminiscencia de larga duración, color de emisión azul—, que ofrece una excelente legibilidad en todas las circunstancias, este reloj forjado para lo extremo da continuidad al vínculo que une desde siempre a Rolex con el mundo de la exploración.

A LA CONQUISTA DEL MUNDO

Entornos como la alta montaña, los océanos, los volcanes o las regiones polares siempre han sido el campo de expresión privilegiado de los relojes Oyster Perpetual. Tras haber acompañado a la expedición que conquistó el Everest en 1953, los relojes Rolex han equipado a los exploradores de todos los confines de desiertos, polos y las mismas entrañas de la Tierra. En estos entornos hostiles e inexplorados, distinguir el día de la noche a veces resulta imposible. Para los espeleólogos que pasan días enteros en la oscuridad y las expediciones polares que se enfrentan al sol de medianoche o a la noche continua, el Explorer II constituye, con su visualización 24 horas, un elemento esencial de su equipo.

SEGUNDO HUSO HORARIO

El Explorer II puede mostrar la hora de dos husos horarios simultáneamente. En ese caso, la hora local se indica mediante la aguja tradicional de las horas, mientras que la hora del segundo huso horario (hora de referencia) se lee en el bisel graduado gracias a la aguja 24 horas. La hora local puede ajustarse fácilmente mediante saltos de hora en hora gracias a un mecanismo controlado por la corona. El ajuste de la aguja de las horas se realiza independientemente del minutero y del segundero y no afecta a la aguja 24 horas (visualización de la hora de referencia). Así, en todo momento, el usuario del reloj dispone simultáneamente de la hora local y de una hora de referencia.

EXCELENTE LEGIBILIDAD

El Explorer II ofrece una gran legibilidad en cualquier circunstancia. Incluso en la oscuridad, su esfera depurada de gran contraste permanece perfectamente legible gracias a la visualización Chromalight: los índices y las agujas están rellenos o cubiertos de un material luminiscente de larga duración (color de emisión azul) que permanece hasta el doble de tiempo que los materiales fosforescentes clásicos.

EL EXPLORER II, CERTIFICADO COMO CRONÓMETRO SUPERLATIVO

Como todos los relojes Rolex, el Explorer II cuenta con la certificación de Cronómetro Superlativo, redefinida por Rolex en 2015. Esta denominación exclusiva atestigua que cada reloj que sale de los talleres de la marca ha superado con éxito una serie de pruebas llevadas a cabo por Rolex en sus laboratorios internos y con arreglo a sus propios criterios. Estas pruebas de certificación se efectúan al conjunto del reloj, una vez encajado el movimiento, con el fin de garantizar su rendimiento superlativo en la muñeca en materia de precisión, hermeticidad, cuerda automática y autonomía. El estatus de Cronómetro Superlativo se simboliza mediante el sello verde que incluyen todos los relojes Rolex y que va acompañado de una garantía internacional de cinco años.

La precisión de cada movimiento —con certificado oficial de Cronómetro emitido por el Control Oficial Suizo de Cronómetros (COSC)— se pone a prueba de nuevo tras el encajado para satisfacer criterios mucho más estrictos que los de la certificación oficial. Así, la tolerancia de marcha media de un Cronómetro Superlativo Rolex es del orden de –2/+2 segundos al día. Además, Rolex pone a prueba esta precisión mediante una metodología exclusiva que simula las condiciones reales de uso, más representativas de la experiencia cotidiana del cliente.

Esta cadena de pruebas de certificación de Cronómetro Superlativo, efectuada gracias a un equipo de alta tecnología especialmente desarrollado por Rolex, está completamente automatizada y permite controlar además la hermeticidad, la cuerda automática y la reserva de marcha de la totalidad de los relojes Rolex. Estos controles tras el encajado completan sistemáticamente las pruebas de calificación realizadas durante la concepción y fabricación de los relojes, todo ello para garantizar la fiabilidad, robustez y resistencia a los campos magnéticos y a los golpes.

CAJA OYSTER, SÍMBOLO DE HERMETICIDAD

La caja Oyster del Explorer II, que garantiza una hermeticidad de hasta 100 metros de profundidad, es un ejemplo de robustez y fiabilidad. Su característica carrura se trabaja a partir de un bloque macizo de acero Oystersteel, una aleación particularmente resistente a la corrosión. Su fondo, con un fino sistema de acanalado, está herméticamente enroscado con ayuda de una herramienta especial; tan solo los relojeros autorizados por Rolex pueden acceder de este modo al movimiento. La corona Twinlock, provista de un sistema de doble hermeticidad y de protectores tallados en la carrura, se enrosca sólidamente a la caja. El cristal, coronado por la lente Cyclops en la posición de las 3 h para una mejor lectura de la fecha, está realizado en zafiro prácticamente imposible de rayar. Totalmente hermética, la caja Oyster del Explorer II protege de forma óptima el movimiento que alberga en su interior.

CALIBRE PERPETUAL 3187

El Explorer II está equipado con el calibre 3187, un movimiento mecánico de cuerda automática completamente desarrollado y manufacturado por Rolex. La arquitectura y la fabricación de este movimiento, así como las innovaciones que presenta, le confieren su excelente rendimiento en materia de precisión y fiabilidad.

El oscilador del calibre 3187 está dotado de un volante de gran tamaño e inercia variable, ajustado de forma altamente precisa con ayuda de tuercas Microstella en oro. Se mantiene firme gracias a un puente transversal, cuya altura es ajustable, que lo fija en una posición muy estable a fin de aumentar la resistencia a los golpes. El oscilador está montado, además, sobre amortiguadores de golpes Paraflex de alto rendimiento, desarrollados y patentados por Rolex.

El calibre 3187 consta de una espiral Parachrom azul, fabricada por Rolex en una aleación paramagnética exclusiva. Además de ser completamente insensible a los campos magnéticos, esta espiral ofrece una gran estabilidad frente a las variaciones de temperatura y es hasta diez veces más precisa que una espiral convencional en caso de golpes. Está provista de una curva final Rolex que garantiza la regularidad de la marcha en todas las posiciones.

El calibre 3187 dispone de un mecanismo de cuerda automática por rotor Perpetual, que garantiza una carga de cuerda continua del muelle de barrilete, proporcionando una energía constante gracias a los movimientos de la muñeca. Su reserva de marcha es de aproximadamente 48 horas.

El movimiento del Explorer II, que únicamente puede ser visto por los relojeros autorizados por Rolex, presenta un acabado extremadamente cuidado, reflejo de las rigurosas exigencias de la marca en materia de calidad.

BRAZALETE Y CIERRE: SEGURIDAD Y COMODIDAD

El Explorer II está provisto de un brazalete Oyster de tres elementos en acero Oystersteel. Este brazalete está equipado con un cierre de seguridad Oysterlock, diseñado y patentado por Rolex, que previene cualquier apertura involuntaria. Cuenta además con el cómodo sistema de extension rápida Easylink, desarrollado por la marca, que permite ajustar fácilmente su longitud en unos 5 mm, para una comodidad óptima en todas las situaciones.

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