Explorer

El Oyster Perpetual Explorer encarna el espíritu aventurero y la perseverancia que conducen al logro de grandes hazañas.

El 29 de mayo de 1953, sir Edmund Hillary y el sherpa Tenzing Norgay son los primeros en alcanzar la cumbre del Everest, a 8848 metros de altitud. Los dos hombres forman parte de la expedición británica al techo del mundo, equipada con cronómetros Oyster Perpetual, y su aventura humana consolida el renombre de los relojes Rolex. Lanzado en 1953 tras el ascenso victorioso a la cumbre más alta del mundo, el Oyster Perpetual Explorer será propulsado a la categoría de icono.

EL MUNDO COMO LABORATORIO

El Explorer simboliza la relación privilegiada que siempre ha unido a Rolex con el mundo de la exploración. Desde la década de 1930, Rolex utiliza el mundo como laboratorio para validar en un entorno natural la fiabilidad de sus relojes. Continuando con este espíritu pionero, equipa con relojes Oyster Perpetual numerosas expediciones al Himalaya. Las observaciones de los miembros de estas expediciones tendrán una implicación directa sobre la evolución de los relojes de la marca, siempre en aras de una mayor precisión y robustez.

HERENCIA E INNOVACIÓN

Fiel a su herencia y a su identidad única, el Explorer no deja de evolucionar integrando las innovaciones técnicas de Rolex como la espiral Parachrom y los amortiguadores de golpes Paraflex de alto rendimiento. Desde 2010 se reafirma en una caja ligeramente ampliada a 39 mm de diámetro. Su esfera depurada de gran contraste ofrece una legibilidad óptima en cualquier circunstancia. Incluso en la oscuridad, sigue resultando perfectamente legible gracias a la visualización Chromalight: los índices, los emblemáticos números 3, 6 y 9 y las agujas están rellenos o cubiertos de un material luminiscente de larga duración (color de emisión azul) que permanece hasta el doble de tiempo que los materiales fosforescentes clásicos.

EL EXPLORER, CERTIFICADO COMO CRONÓMETRO SUPERLATIVO

Como todos los relojes Rolex, el Explorer cuenta con la certificación de Cronómetro Superlativo, redefinida por Rolex en 2015. Esta denominación exclusiva atestigua que cada reloj que sale de los talleres de la marca ha superado con éxito una serie de pruebas llevadas a cabo por Rolex en sus laboratorios internos y con arreglo a sus propios criterios. Estas pruebas de certificación se efectúan al conjunto del reloj, una vez encajado el movimiento, con el fin de garantizar su rendimiento superlativo en la muñeca en materia de precisión, hermeticidad, cuerda automática y autonomía. El estatus de Cronómetro Superlativo se simboliza mediante el sello verde que incluyen todos los relojes Rolex y que va acompañado de una garantía internacional de cinco años.

La precisión de cada movimiento —con certificado oficial de Cronómetro emitido por el Control Oficial Suizo de Cronómetros (COSC)— se pone a prueba de nuevo tras el encajado para satisfacer criterios mucho más estrictos que los de la certificación oficial. Así, la tolerancia de marcha media de un Cronómetro Superlativo Rolex es del orden de –2/+2 segundos al día. Además, Rolex pone a prueba esta precisión mediante una metodología exclusiva que simula las condiciones reales de uso, más representativas de la experiencia cotidiana del cliente.

Esta cadena de pruebas de certificación de Cronómetro Superlativo, efectuada gracias a un equipo de alta tecnología especialmente desarrollado por Rolex, está completamente automatizada y permite controlar además la hermeticidad, la cuerda automática y la reserva de marcha de la totalidad de los relojes Rolex. Estos controles tras el encajado completan sistemáticamente las pruebas de calificación realizadas durante la concepción y fabricación de los relojes, todo ello para garantizar la fiabilidad, robustez y resistencia a los campos magnéticos y a los golpes.

CAJA OYSTER, SÍMBOLO DE HERMETICIDAD

La caja Oyster del Explorer, que garantiza una hermeticidad de hasta 100 metros de profundidad, es un ejemplo de robustez y fiabilidad. Su característica carrura se trabaja a partir de un bloque macizo de acero Oystersteel, una aleación particularmente resistente a la corrosión. Su fondo, con un fino sistema de acanalado, está herméticamente enroscado con ayuda de una herramienta especial; tan solo los relojeros autorizados por Rolex pueden acceder de este modo al movimiento. La corona Twinlock, provista de un sistema de doble hermeticidad, se enrosca sólidamente a la caja. El cristal está realizado en zafiro prácticamente imposible de rayar. Totalmente hermética, la caja Oyster del Explorer protege de forma óptima el movimiento que alberga en su interior.

CALIBRE PERPETUAL 3132

El Explorer está equipado con el calibre 3132, un movimiento mecánico de cuerda automática completamente desarrollado y manufacturado por Rolex. La arquitectura y la fabricación de este movimiento, así como las innovaciones que presenta, le confieren su excelente rendimiento en materia de precisión y fiabilidad.

El oscilador del calibre 3132 está dotado de un volante de gran tamaño e inercia variable, ajustado de forma altamente precisa con ayuda de tuercas Microstella en oro. Se mantiene firme gracias a un puente transversal, cuya altura es ajustable, que lo fija en una posición muy estable a fin de aumentar la resistencia a los golpes. El oscilador está montado, además, sobre amortiguadores de golpes Paraflex de alto rendimiento, desarrollados y patentados por Rolex.

El calibre 3132 consta de una espiral Parachrom azul, fabricada por Rolex en una aleación paramagnética exclusiva. Además de ser completamente insensible a los campos magnéticos, esta espiral ofrece una gran estabilidad frente a las variaciones de temperatura y es hasta diez veces más precisa que una espiral convencional en caso de golpes. Está provista de una curva final Rolex que garantiza la regularidad de la marcha en todas las posiciones.

El calibre 3132 dispone de un mecanismo de cuerda automática por rotor Perpetual, que garantiza una carga de cuerda continua del muelle de barrilete, proporcionando una energía constante gracias a los movimientos de la muñeca. Su reserva de marcha es de aproximadamente 48 horas.

El movimiento del Explorer, que únicamente puede ser visto por los relojeros autorizados por Rolex, presenta un acabado extremadamente cuidado, reflejo de las rigurosas exigencias de la marca en materia de calidad.

BRAZALETE Y CIERRE: SEGURIDAD Y COMODIDAD

El Explorer está provisto de un brazalete Oyster de tres elementos en acero Oystersteel. Este brazalete está equipado con un cierre de seguridad Oysterlock, diseñado y patentado por Rolex, que previene cualquier apertura involuntaria. Cuenta además con el cómodo sistema de extension rápida Easylink, desarrollado por la marca, que permite ajustar fácilmente su longitud en unos 5 mm, para una comodidad óptima en todas las situaciones.

Modelo

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