Air-King

El Oyster Perpetual Air-King perpetúa la herencia aeronáutica del Rolex Oyster original.

El Air-King está dotado de una caja de 40 mm de acero Oystersteel, con protección antimagnética. Se distingue por su esfera negra que combina unos números 3, 6 y 9, de gran tamaño para las horas, con una escala de los minutos en primer plano para la lectura de los tiempos de navegación. La esfera lleva el nombre Air-King escrito en caracteres creados específicamente para este modelo en los años 1950, así como el logotipo de Rolex verde y amarillo, toda una primicia. El segundero es verde, color emblemático de la marca.

UN HOMENAJE A LA AVIACIÓN

El Air-King encarna la relación privilegiada de Rolex con el mundo de la aviación durante su edad de oro en la década de 1930. Esta época conoció una fulgurante evolución técnica de los aviones, lo que permitió llevar aún más lejos la conquista de los cielos e inaugurar los vuelos de largo recorrido. El aviador inglés Charles Douglas Barnard, pionero de este período de prosperidad, estableció por aquel entonces numerosos récords. Respecto al Oyster, declaró lo siguiente: «Las cualidades particulares de este reloj Rolex lo adaptan eminentemente a la aviación, y pretendo utilizarlo en un futuro para todos mis vuelos de larga distancia». En 1933, la expedición Houston, que sobrevuela por primera vez el Everest en condiciones climáticas extremas y a más de 10 000 metros de altura, va equipada con relojes Oyster. En 1934, Owen Cathcart-Jones y Ken Waller completan un vuelo de ida y vuelta entre Londres (Gran Bretaña) y Melbourne (Australia) en un tiempo récord, a bordo de un bimotor De Havilland «Comet», utilizando un Oyster como cronómetro de a bordo. Hoy, el Air-King rinde homenaje a los pioneros de la aviación y al papel del Oyster en la epopeya aérea.

EL AIR-KING, CRONÓMETRO SUPERLATIVO

Como todos los relojes Rolex, cada Air-King cuenta con la certificación de Cronómetro Superlativo. Esta denominación exclusiva atestigua que el reloj ha superado con éxito una serie de tests llevados a cabo por Rolex en sus laboratorios internos y con arreglo a sus propios criterios, más exigentes que las normas relojeras. Estos tests se le realizan al conjunto del reloj con el fin de garantizar su rendimiento superlativo en la muñeca. El estatus de Cronómetro Superlativo se simboliza mediante el sello verde que incluyen todos los relojes Rolex y que va acompañado de una garantía internacional de cinco años.

De este modo, la precisión de cada movimiento —con certificado oficial de Cronómetro emitido por el COSC (Control Oficial Suizo de Cronómetros)— se pone a prueba de nuevo tras el encajado para satisfacer criterios de precisión mucho más exigentes que los de un Cronómetro oficial. Así, la tolerancia de marcha media de un Cronómetro Superlativo Rolex es del orden de −2/+2 segundos al día. Además, Rolex pone a prueba esta precisión mediante una metodología exclusiva que simula las condiciones reales de uso, más representativas de la experiencia cotidiana del cliente.

Esta cadena de tests de certificación de Cronómetro Superlativo, efectuada gracias a un equipo de alta tecnología especialmente desarrollado por Rolex, está completamente automatizada y permite controlar además la hermeticidad, la cuerda automática y la reserva de marcha de la totalidad de los relojes Rolex. Estos controles tras el encajado completan sistemáticamente los tests de calificación previamente realizados durante la concepción y fabricación de los relojes, para garantizar su fiabilidad, su robustez y su resistencia a los campos magnéticos y a los golpes.

CAJA OYSTER, SÍMBOLO DE HERMETICIDAD

La caja Oyster del Air-King, que garantiza una hermeticidad de hasta 100 metros, es un ejemplo de robustez y fiabilidad. Su característica carrura está tallada en un bloque macizo de acero Oystersteel particularmente resistente a la corrosión. Su fondo bordeado por un fino sistema de acanalado está herméticamente enroscado con ayuda de una herramienta especial que permite que únicamente los relojeros de Rolex accedan al movimiento. La corona, provista de un sistema de doble hermeticidad Twinlock, se enrosca sólidamente a la caja. El cristal está realizado en zafiro prácticamente imposible de rayar. Totalmente hermética, la caja del Air-King protege de forma óptima el movimiento de alta precisión que alberga en su interior.

Además, está equipado con una pantalla de protección contra los campos magnéticos, una característica de los relojes de piloto históricos.


CALIBRE PERPETUAL 3131

El Air-King está equipado con el calibre 3131, un movimiento mecánico de cuerda automática completamente desarrollado y manufacturado por Rolex. Su arquitectura, su fabricación y sus innovaciones le confieren un excelente rendimiento en términos de precisión y fiabilidad.

El oscilador está dotado de un volante de gran tamaño e inercia variable, ajustado de forma altamente precisa con ayuda de tuercas Microstella en oro. Se mantiene firme gracias a un puente transversal, cuya altura es ajustable, que lo fija en una posición muy estable a fin de aumentar la resistencia a los golpes.

El calibre 3131 consta de una rueda de escape paramagnética en níquel-fósforo y de una espiral Parachrom azul, patentada y fabricada por Rolex en una aleación exclusiva. Además de ser completamente insensible a los campos magnéticos, esta espiral ofrece una gran estabilidad frente a las variaciones de temperatura y es hasta diez veces más precisa que una espiral convencional en caso de golpes. Está provista de una curva final Rolex que garantiza la regularidad de la marcha en todas las posiciones.

El calibre 3131 dispone de un mecanismo de cuerda automática por rotor Perpetual, que garantiza una carga de cuerda continua del muelle real, proporcionando una fuente de energía constante gracias a los movimientos de la muñeca.

El movimiento del Air-King, que solo puede ser visto por los relojeros cualificados de Rolex, presenta un acabado extremadamente cuidado, que da muestra de las rigurosas exigencias de la marca en términos de calidad.


BRAZALETE Y CIERRE: SEGURIDAD Y COMODIDAD

El Air-King está dotado de un brazalete Oyster con eslabones de tres elementos de acero Oystersteel y cierre Oysterclasp. Este brazalete cuenta con la cómoda extensión Easylink, un sistema patentado por Rolex en 1996 que permite ajustar fácilmente su longitud en 5 mm aproximadamente, para una comodidad óptima en todas las situaciones.

Modelo

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