Air-King

El Oyster Perpetual Air‑King celebra la herencia aeronáutica del Oyster original.

El Air‑King está dotado de una caja de 40 mm en acero Oystersteel, con protección del movimiento mediante pantalla magnética. Se distingue por su esfera negra que combina unos números de gran tamaño —3, 6 y 9— para las horas con una escala de los minutos en primer plano para una lectura óptima de los tiempos de navegación. El nombre «Air‑King» está inscrito en la esfera en caracteres creados específicamente para este modelo en los años 1950, así como el logotipo de Rolex verde y amarillo. El segundero es verde, en alusión al color emblemático de la marca.

UN HOMENAJE A LA AVIACIÓN


El Air‑⁢⁢⁢⁢King atestigua la relación privilegiada entre Rolex y la aviación durante su edad de oro, en la década de 1930. Presentado en 1958, rinde homenaje a los pilotos de la época y al papel del Oyster en la gesta aérea.


Los años 1930 conocieron una fulgurante evolución técnica de los aviones, lo que permitió llevar aún más lejos la conquista de los cielos e inaugurar los vuelos de largo recorrido. El aviador inglés Charles Douglas Barnard establece por aquel entonces numerosos récords. Respecto al Oyster, declara lo siguiente: «Las cualidades particulares de este reloj Rolex lo adaptan eminentemente a la aviación, y pretendo utilizarlo en un futuro para todos mis vuelos de larga distancia». En 1933, la expedición Houston, que sobrevuela por primera vez el Everest en condiciones climáticas extremas y a más de 10 000 metros de altura, va equipada con relojes Oyster. En 1934, Owen Cathcart‑Jones y Ken Waller completan un vuelo de ida y vuelta entre Londres (Gran Bretaña) y Melbourne (Australia) en un tiempo récord, a bordo de un bimotor De Havilland Comet, utilizando un Oyster como cronómetro de a bordo.




EL AIR-KING, CERTIFICADO COMO CRONÓMETRO SUPERLATIVO


Como todos los relojes Rolex, el Air⁢⁢‑King cuenta con la certificación de Cronómetro Superlativo, redefinida por Rolex en 2015. Esta denominación exclusiva atestigua que cada reloj que sale de los talleres de la marca ha superado con éxito una serie de pruebas llevadas a cabo por Rolex en sus laboratorios internos y con arreglo a sus propios criterios. Estas pruebas de certificación se efectúanal conjunto del reloj, una vez encajado el movimiento, con el fin de garantizar su rendimiento superlativo en la muñeca en materia de precisión, hermeticidad, cuerda automática y autonomía. El estatus de Cronómetro Superlativo se simboliza mediante el sello verde que incluyen todos los relojes Rolex y que va acompañado de una garantía internacional de cinco años.



La precisión de cada movimiento —con certificado oficial de Cronómetro emitido por el Control Oficial Suizo de Cronómetros (COSC)— se pone a prueba de nuevo tras el encajado para satisfacer criterios mucho más estrictos que los de la certificación oficial. Así, la precisión de un Cronómetro Superlativo Rolex es del orden de –2/+2 segundos al día (la desviación de marcha tolerada por la marca para un reloj terminado es mucho menor que la admitida por el COSC para la certificación oficial del movimiento por sí solo).



Esta cadena de pruebas de certificación de Cronómetro Superlativo, efectuada gracias a un equipo de alta tecnología especialmente desarrollado por Rolex y mediante una metodología exclusiva que simula las condiciones reales de uso, más representativas de la experiencia cotidiana del cliente, está completamente automatizada y permite controlar además la hermeticidad, la cuerda automática y la reserva de marcha de la totalidad de los relojes Rolex. Estos controles tras el encajado completan sistemáticamente las pruebas de calificación realizadas durante la concepción y fabricación de los relojes, todo ello para garantizar la fiabilidad, robustez y resistencia a los campos magnéticos y a los golpes.


CAJA OYSTER, SÍMBOLO DE HERMETICIDAD


La caja Oyster del Air‑King, con un diámetro de 40 mm y que garantiza una hermeticidad de hasta 100 metros de profundidad, es un ejemplo de robustez y fiabilidad. Su carrura se trabaja a partir de un bloque macizo de acero Oystersteel, una aleación especialmente resistente a la corrosión. Su fondo, con un fino sistema de acanalado, está herméticamente enroscado con ayuda de una herramienta especial; tan solo los relojeros autorizados por Rolex pueden acceder de este modo al movimiento. La corona Twinlock, provista de un sistema de doble hermeticidad, se enrosca sólidamente a la caja. El cristal está realizado en zafiro prácticamente imposible de rayar. Totalmente hermética, la caja Oyster del Air‑King protege de forma óptima el movimiento que alberga en su interior. Además, está equipado con una pantalla de protección contra los campos magnéticos, una característica de los relojes de piloto históricos.





CALIBRE PERPETUAL 3131


El Air‑King está equipado con el calibre 3131, un movimiento mecánico de cuerda automática completamente desarrollado y manufacturado por Rolex. Su arquitectura, su fabricación, así como las innovaciones de las que se beneficia, le confieren su excelente rendimiento en materia de precisión y fiabilidad.



El oscilador del calibre 3131 está dotado de un volante de gran tamaño e inercia variable, ajustado de forma altamente precisa con ayuda de tuercas Microstella en oro. Se mantiene firme gracias a un puente transversal, cuya altura es ajustable, que lo fija en una posición muy estable a fin de aumentar la resistencia a los golpes.



El calibre 3131 consta de una espiral Parachrom azul, fabricada por Rolex en una aleación paramagnética. Además de ser insensible a los campos magnéticos, esta espiral ofrece una gran estabilidad frente a las variaciones de temperatura y es hasta diez veces más precisa que una espiral convencional en caso de golpes. Está provista de una curva final Rolex que garantiza la regularidad de la marcha en todas las posiciones, y posee una rueda de escape paramagnética en níquel‑fósforo.



El calibre 3131 dispone de un mecanismo de cuerda automática por rotor Perpetual, que garantiza una carga de cuerda continua del muelle de barrilete, proporcionando una energía constante gracias a los movimientos de la muñeca. Su reserva de marcha es de aproximadamente 48 horas.



El movimiento del Air‑King, que únicamente puede ser visto por los relojeros autorizados por Rolex, presenta un acabado extremadamente cuidado, reflejo de las rigurosas exigencias de la marca en materia de calidad.



BRAZALETE Y CIERRE: SEGURIDAD Y COMODIDAD


El Air‑King está provisto de un brazalete Oyster de tres elementos en acero Oystersteel. Este brazalete está equipado con un cierre desplegable Oysterclasp, diseñado por Rolex, y cuenta con el cómodo sistema de extensión rápida Easylink, desarrollado por la marca, que permite ajustar fácilmente su longitud en unos 5 mm, para una comodidad óptima en todas las situaciones.

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