Day-date

Únicamente disponible en metales preciosos, el Oyster Perpetual Day-Date es el reloj más prestigioso y exclusivo de la colección Oyster Perpetual.
Cuando ve la luz en 1956, el Day-Date constituye una gran innovación al ser el primer reloj de pulsera con calendario que indica, como complemento de la fecha, el día de la semana con todas las letras en una ventana insertada en la esfera, una verdadera proeza técnica para la época. Desde su lanzamiento, se realiza exclusivamente en metales preciosos: oro amarillo, blanco o Everose de 18 quilates, o incluso platino 950.

EL RELOJ DE LOS PRESIDENTES

Utilizado por numerosas personalidades políticas, líderes y visionarios en todo el mundo, el Day‑Date resulta inmediatamente reconocible en la muñeca, sobre todo gracias a su emblemático brazalete President. Un nombre premonitorio que, sumado a la talla de las personalidades que lo han llevado, le ha valido al Day‑Date su apodo: el «reloj de los presidentes».


CAMBIO DE DÍA Y DE FECHA INSTANTÁNEO

El calendario del Day-Date indica el día de la semana, escrito con todas las letras, en una ventana en forma de arco en la posición de las 12 h y la fecha en otra ventana, en la posición de las 3 h. Esta visualización se basa en un mecanismo de discos; el cambio de día y de fecha se efectúa de forma simultánea e instantánea. La indicación del día de la semana está disponible en 26 idiomas a elegir. El Day‑Date dispone, además, de un mecanismo que permite ajustar rápidamente el día y la fecha mediante la corona.

EL DAY-DATE, CRONÓMETRO SUPERLATIVO

Como todos los relojes Rolex, el Day-Date posee un certificado de Cronómetro Superlativo. Esta denominación exclusiva atestigua que cada reloj que sale de los talleres de la marca ha superado con éxito una serie de pruebas llevadas a cabo por Rolex en sus laboratorios internos y con arreglo a sus propios criterios, más exigentes que las normas relojeras. Estas pruebas de certificación se efectúan al conjunto del reloj con el fin de garantizar su rendimiento superlativo en la muñeca. El estatus de Cronómetro Superlativo se simboliza mediante el sello verde que incluyen todos los relojes Rolex y que va acompañado de una garantía internacional de cinco años.

La precisión de cada movimiento —con certificado oficial de Cronómetro emitido por el COSC (Control Oficial Suizo de Cronómetros)— se pone a prueba de nuevo tras el encajado para satisfacer criterios mucho más estrictos que los de la certificación oficial. Así, la tolerancia de marcha media de un Cronómetro Superlativo Rolex es del orden de −2/+2 segundos al día. Además, Rolex pone a prueba esta precisión mediante una metodología exclusiva que simula las condiciones reales de uso, más representativas de la experiencia cotidiana del cliente.

La cadena de tests de certificación de Cronómetro Superlativo, completamente automatizada, se efectúa gracias a un equipo de alta tecnología especialmente desarrollado por Rolex. Estos controles tras el encajado completan sistemáticamente las pruebas de calificación realizadas durante la concepción y fabricación de los relojes, para garantizar su fiabilidad, su robustez y su resistencia a los campos magnéticos y a los golpes.


CAJA OYSTER, SÍMBOLO DE HERMETICIDAD Y ELEGANCIA

La caja Oyster del Day-Date, que garantiza una hermeticidad de hasta 100 metros, es un ejemplo de robustez y de elegancia. Su característica carrura está tallada en un bloque macizo de oro de 18 quilates o platino 950. Su fondo bordeado por un fino sistema de acanalado se enrosca herméticamente con ayuda de una herramienta especial que permite que únicamente los relojeros cualificados de Rolex accedan al movimiento. La corona, provista de un sistema de doble hermeticidad Twinlock, se enrosca sólidamente a la caja. El bisel puede ser estriado, liso, o estar engastado de diamantes. En cuanto al cristal, coronado por la lente Cyclops en la posición de las 3 h para una mejor lectura de la fecha, es de zafiro prácticamente imposible de rayar. Totalmente hermética, la caja del Day-Date protege de forma óptima el movimiento de alta precisión que alberga en su interior.


EL CALIBRE PERPETUAL 3255

El Day-Date 36 y el Day-Date 40 están equipados con el calibre 3255, un movimiento mecánico de cuerda automática completamente desarrollado y manufacturado por Rolex. La arquitectura y la fabricación de este movimiento, así como las innovaciones de las que se beneficia, le confieren su excelente rendimiento en términos de precisión y fiabilidad.

El oscilador está dotado de un volante de gran tamaño e inercia variable, ajustado de forma altamente precisa con ayuda de tuercas Microstella en oro. Se mantiene firme gracias a un puente transversal, cuya altura es ajustable, que lo fija en una posición muy estable a fin de aumentar la resistencia a los golpes.

El calibre 3255 consta de una versión optimizada de la espiral Parachrom azul, fabricada por Rolex en una aleación paramagnética exclusiva. Además de ser completamente insensible a los campos magnéticos, esta espiral ofrece una gran estabilidad frente a las variaciones de temperatura y es hasta diez veces más precisa que una espiral convencional en caso de golpes. Está provista de una curva final Rolex que garantiza la regularidad de la marcha en todas las posiciones.

El calibre 3255 dispone de un mecanismo de cuerda automática por rotor Perpetual, que garantiza una carga de cuerda continua del muelle de barrilete, proporcionando así una energía constante gracias a los movimientos de la muñeca.

El movimiento de los modelos Day-Date, que solo puede ser visto por los relojeros cualificados de Rolex, presenta un acabado extremadamente cuidado, que da muestra de las rigurosas exigencias de la marca en términos de calidad.


MOVIMIENTO DE NUEVA GENERACIÓN

El calibre 3255 es un movimiento de nueva generación completamente desarrollado y manufacturado por Rolex para garantizar un rendimiento superlativo. Este movimiento mecánico de cuerda automática está a la vanguardia del arte relojero. Este movimiento mecánico de cuerda automática, concentrado de tecnología Rolex a la vanguardia del arte relojero, ofrece mejoras esenciales en materia de precisión, autonomía, resistencia a los golpes y a los campos magnéticos, comodidad de uso y fiabilidad.

El oscilador está montado sobre amortiguadores de golpes Paraflex de alto rendimiento, desarrollados y patentados por Rolex, que ofrecen al movimiento una mayor resistencia a los golpes.

El calibre 3255 cuenta con el escape Chronergy, patentado por Rolex, que combina un alto rendimiento energético con una gran seguridad de funcionamiento. Fabricado en níquel-fósforo, este escape es, además, insensible a los campos magnéticos. Gracias a su rendimiento superior y a la arquitectura de barrilete, la autonomía del calibre 3255 alcanza las 70 horas aproximadamente.


EL BRAZALETE PRESIDENT

Creado especialmente para el lanzamiento del Day‑Date en 1956, el brazalete President contribuye con su elegancia y prestancia a dar prestigio a este reloj. Inmediatamente reconocible, este brazalete de tres eslabones semicirculares de oro o platino macizos resulta tan sólido como confortable.

El brazalete President está dotado de un cierre invisible Crownclasp, cuya apertura se lleva a cabo mediante una corona Rolex articulada, que perfecciona su estética y su funcionalidad. Incluye, en el interior de los eslabones, insertados de cerámica para aumentar su fluidez de uso y su longevidad. Un sistema de fijación invisible ofrece asimismo una perfecta continuidad visual entre el brazalete y la caja.

Modelos

Contenido relacionado