Milgauss

Reloj del progreso técnico y homenaje al espíritu científico, el Oyster Perpetual Milgauss reconcilia desde 1956 campos magnéticos de gran intensidad y precisión cronométrica.

Creado para los científicos, ingenieros y técnicos que se enfrentaban a campos magnéticos que podían deteriorar la buena marcha de los relojes mecánicos, el Milgauss fue diseñado para resistir a interferencias de hasta 1000 gauss —antigua unidad de medida de inducción magnética—, de ahí su nombre, gracias a una pantalla de protección magnética del movimiento patentada por Rolex. Presentado en 1956, se hará ilustre fundamentalmente en la muñeca de científicos de la Organización Europea de Investigación Nuclear (CERN), situada en Ginebra.


En el año 2007 se presenta una nueva generación de este reloj evocador del universo científico. Las nuevas modalidades del Milgauss, con un diámetro de 40 mm, integran todo el savoir‑faire técnico y relojero de Rolex y se distinguen, en el plano estético, por su segundero naranja en forma de relámpago que se inspira directamente en el modelo original. Una de estas modalidades está, además, dotada de un cristal de zafiro de color verde, una primicia en relojería.

CAMPOS MAGNÉTICOS


Telecomunicaciones, industria espacial, electrotecnia o tecnologías médicas son ámbitos en los que la influencia de los campos magnéticos es especialmente importante. Los campos magnéticos afectan enormemente a la buena marcha de un reloj mecánico al imantar los componentes de su movimiento, especialmente el escape y el oscilador, que garantizan la precisión del reloj. En función de la intensidad y la duración de la exposición a un campo magnético, el reloj puede acusar importantes desviaciones en su marcha, o bien pararse. La fiabilidad y precisión de un reloj mecánico estándar se ven alteradas por un campo magnético de 50 a 100 gauss (o 0,01 tesla, según la unidad de medida actual). En comparación, el campo magnético de un imán común ronda los 200 gauss a 5 mm de distancia.



HERENCIA E INNOVACIÓN


Rolex ha logrado desde 1956 desbaratar los efectos de los campos magnéticos: la marca diseñó un reloj capaz de resistir a interferencias de 1000 gauss (0,1 tesla, u 80 000 A/m) conservando su excelente rendimiento cronométrico. Diversas innovaciones contribuyen a la resistencia del Milgauss, verdadero concentrado de tecnología. La principal es una pantalla de protección magnética situada en el interior de la caja Oyster. Fabricada en dos aleaciones ferromagnéticas, esta pantalla envuelve y protege el movimiento. Lleva grabada una «B» coronada por una flecha, símbolo del campo magnético. Esta invención fue patentada por Rolex en 1956 y se mejoró posteriormente. La marca también ha perfeccionado los elementos clave del movimiento: desde el año 2007, el oscilador y la rueda de escape están realizados en materiales paramagnéticos.

EL MILGAUSS, CERTIFICADO COMO CRONÓMETRO SUPERLATIVO


Como todos los relojes Rolex, el Milgauss cuenta con la certificación de Cronómetro Superlativo, redefinida por Rolex en 2015. Esta denominación exclusiva atestigua que cada reloj que sale de los talleres de la marca ha superado con éxito una serie de pruebas llevadas a cabo por Rolex en sus laboratorios internos y con arreglo a sus propios criterios. Estas pruebas de certificación se efectúan al conjunto del reloj, una vez encajado el movimiento, con el fin de garantizar su rendimiento superlativo en la muñeca en materia de precisión, hermeticidad, cuerda automática y autonomía. El estatus de Cronómetro Superlativo se simboliza mediante el sello verde que incluyen todos los relojes Rolex y que va acompañado de una garantía internacional de cinco años.



La precisión de cada movimiento —con certificado oficial de Cronómetro emitido por el Control Oficial Suizo de Cronómetros (COSC)— se pone a prueba de nuevo tras el encajado para satisfacer criterios mucho más estrictos que los de la certificación oficial. Así, la precisión de un Cronómetro Superlativo Rolex es del orden de –2/+2 segundos al día (la desviación de marcha tolerada por la marca para un reloj terminado es mucho menor que la admitida por el COSC para la certificación oficial del movimiento por sí solo).



Esta cadena de pruebas de certificación de Cronómetro Superlativo, efectuada gracias a un equipo de alta tecnología especialmente desarrollado por Rolex y mediante una metodología exclusiva que simula las condiciones reales de uso, más representativas de la experiencia cotidiana del cliente, está completamente automatizada y permite controlar además la hermeticidad, la cuerda automática y la reserva de marcha de la totalidad de los relojes Rolex. Estos controles tras el encajado completan sistemáticamente las pruebas de calificación realizadas durante la concepción y fabricación de los relojes, todo ello para garantizar la fiabilidad, robustez y resistencia a los campos magnéticos y a los golpes.



CAJA OYSTER, SÍMBOLO DE HERMETICIDAD


La caja Oyster del Milgauss, con un diámetro de 40 mm y que garantiza una hermeticidad de hasta 100 metros de profundidad, también es un ejemplo de robustez y fiabilidad. Su carrura se trabaja a partir de un bloque macizo de acero Oystersteel, una aleación especialmente resistente a la corrosión. Su fondo, con un fino sistema de acanalado, está herméticamente enroscado con ayuda de una herramienta especial; tan solo los relojeros autorizados por Rolex pueden acceder de este modo al movimiento. La corona Twinlock, provista de un sistema de doble hermeticidad, se enrosca sólidamente a la caja. El cristal está realizado en zafiro prácticamente imposible de rayar. Totalmente hermética, la caja Oyster del Milgauss protege de forma óptima el movimiento que alberga en su interior.


CALIBRE PERPETUAL 3131


El Milgauss está equipado con el calibre 3131, un movimiento mecánico de cuerda automática completamente desarrollado y manufacturado por Rolex. La arquitectura y la fabricación de este movimiento, así como las innovaciones que presenta, le confieren su excelente rendimiento en materia de precisión y fiabilidad.



El oscilador del calibre 3131 está dotado de un volante de gran tamaño e inercia variable, ajustado de forma altamente precisa con ayuda de tuercas Microstella en oro. Se mantiene firme gracias a un puente transversal, cuya altura es ajustable, que lo fija en una posición muy estable a fin de aumentar la resistencia a los golpes.



El calibre 3131 consta de una espiral Parachrom azul, fabricada por Rolex en una aleación paramagnética. Además de ser insensible a los campos magnéticos, esta espiral ofrece una gran estabilidad frente a las variaciones de temperatura y es hasta diez veces más precisa que una espiral convencional en caso de golpes. Está provista de una curva final Rolex que garantiza la regularidad de la marcha en todas las posiciones, y posee una rueda de escape paramagnética en níquel‑fósforo.



El calibre 3131 dispone de un mecanismo de cuerda automática por rotor Perpetual, que garantiza una carga de cuerda continua del muelle de barrilete, proporcionando una energía constante gracias a los movimientos de la muñeca. Su reserva de marcha es de aproximadamente 48 horas.


El movimiento del Milgauss, que únicamente puede ser visto por los relojeros autorizados por Rolex, presenta un acabado extremadamente cuidado, reflejo de las rigurosas exigencias de la marca en materia de calidad.


BRAZALETE Y CIERRE: SEGURIDAD Y COMODIDAD


El Milgauss está provisto de un brazalete Oyster de tres elementos en acero Oystersteel. Este brazalete está equipado con un cierre desplegable Oysterclasp, diseñado por Rolex, y dispone del cómodo sistema de extensión rápida Easylink, desarrollado por la marca, que permite ajustar fácilmente su longitud en unos 5 mm, para una comodidad óptima en todas las situaciones.

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