Pearlmaster

Su elegancia y preciosidad hacen del Oyster Perpetual Pearlmaster un signo de buen gusto. Disponible únicamente en oro blanco o Everose de 18 quilates, conjuga con brío «savoir‑faire» relojero y el arte del engastado.

El Pearlmaster, hoy en día completamente cubierto de diamantes, destaca por su refinamiento, delicadeza y líneas redondeadas. Descendiente del Datejust —el clásico emblemático de Rolex—, indica la fecha, coronada por la lente Cyclops para una mejor lectura, en una ventana situada en la posición de las 3 h. Luce una caja de líneas armoniosas y un brazalete Pearlmaster exquisitamente perfilado.

UN ORO CON LA FIRMA DE ROLEX

El oro blanco o Everose de 18 quilates del Pearlmaster posee un brillo único. En efecto, Rolex dispone de su propia fundición y funde sus propias aleaciones de oro a partir de las materias primas más puras. Todas las operaciones, desde el colado del oro hasta el moldeado y el pulido, se realizan con el mayor de los cuidados, con el fin de asegurar la calidad indiscutible de los relojes Rolex en oro. El oro Everose, una aleación exclusiva de oro rosa de 18 quilates desarrollada y patentada por Rolex, debe su color único —un tono rosa sin igual— a su composición.

EL PEARLMASTER, CERTIFICADO COMO CRONÓMETRO SUPERLATIVO

Como todos los relojes Rolex, el Pearlmaster cuenta con la certificación de Cronómetro Superlativo, redefinida por Rolex en 2015. Esta denominación exclusiva atestigua que cada reloj que sale de los talleres de la marca ha superado con éxito una serie de pruebas llevadas a cabo por Rolex en sus laboratorios internos y con arreglo a sus propios criterios. Estas pruebas de certificación se efectúan al conjunto del reloj, una vez encajado el movimiento, con el fin de garantizar su rendimiento superlativo en la muñeca en materia de precisión, hermeticidad, cuerda automática y autonomía. El estatus de Cronómetro Superlativo se simboliza mediante el sello verde que incluyen todos los relojes Rolex y que va acompañado de una garantía internacional de cinco años.

La precisión de cada movimiento —con certificado oficial de Cronómetro emitido por el Control Oficial Suizo de Cronómetros (COSC)— se pone a prueba de nuevo tras el encajado para satisfacer criterios mucho más estrictos que los de la certificación oficial. Así, la tolerancia de marcha media de un Cronómetro Superlativo Rolex es del orden de −2/+2 segundos al día. Además, Rolex pone a prueba esta precisión mediante una metodología exclusiva que simula las condiciones reales de uso, más representativas de la experiencia cotidiana del cliente.

Esta cadena de pruebas de certificación de Cronómetro Superlativo, efectuada gracias a un equipo de alta tecnología especialmente desarrollado por Rolex, está completamente automatizada y permite controlar además la hermeticidad, la cuerda automática y la reserva de marcha de la totalidad de los relojes Rolex. Estos controles tras el encajado completan sistemáticamente las pruebas de calificación realizadas durante la concepción y fabricación de los relojes, todo ello para garantizar la fiabilidad, robustez y resistencia a los campos magnéticos y a los golpes.

CAJA OYSTER, SÍMBOLO DE HERMETICIDAD

La belleza del Pearlmaster no debe hacer que se olviden sus cualidades técnicas, que son las propias de cualquier reloj de la colección Oyster Perpetual. La caja Oyster del Pearlmaster, que garantiza una hermeticidad de hasta 100 metros de profundidad, es un ejemplo de robustez y elegancia. Su característica carrura se trabaja a partir de un bloque macizo de oro blanco o Everose de 18 quilates. Su fondo, con un fino sistema de acanalado, está herméticamente enroscado con ayuda de una herramienta especial; tan solo los relojeros autorizados por Rolex pueden acceder de este modo al movimiento. La corona Twinlock, provista de un sistema de doble hermeticidad, se enrosca sólidamente a la caja. El cristal, coronado por la lente Cyclops en la posición de las 3 h para una mejor lectura de la fecha, está realizado en zafiro prácticamente imposible de rayar. Totalmente hermética, la caja Oyster del Pearlmaster protege de forma óptima el movimiento que alberga en su interior.

CALIBRES PERPETUAL 2236 Y 3235

Los modelos Pearlmaster están equipados con el calibre 2236 (Pearlmaster 34) o el calibre 3235 (Pearlmaster 39), movimientos mecánicos de cuerda automática completamente desarrollados y manufacturados por Rolex. Estos movimientos, concentrados de tecnología, han sido objeto de varios depósitos de patente. Ofrecen mejoras esenciales en materia de precisión, autonomía, resistencia a los golpes y a los campos magnéticos, comodidad de uso y fiabilidad.

El oscilador del calibre 2236 y del calibre 3235 está dotado de un volante de inercia variable, ajustado de forma altamente precisa con ayuda de tuercas Microstella en oro. Se mantiene firme gracias a un puente transversal, cuya altura es ajustable, que lo fija en una posición muy estable a fin de aumentar la resistencia a los golpes. El oscilador está montado, además, sobre amortiguadores de golpes Paraflex de alto rendimiento, desarrollados y patentados por Rolex.

El calibre 2236 está dotado de la espiral Syloxi que, patentada y producida por la marca, está fabricada en silicio. El calibre 3235, por su parte, consta de una versión optimizada de la espiral Parachrom azul, fabricada por Rolex en una aleación paramagnética exclusiva. Además de ser completamente insensibles a los campos magnéticos, estas dos espirales ofrecen una gran estabilidad frente a las variaciones de temperatura y son hasta diez veces más precisas que una espiral convencional en caso de golpes.

La espiral Syloxi del calibre 2236 presenta una geometría que garantiza la regularidad de la marcha en todas las posiciones; la espiral Parachrom azul del calibre 3235 está provista de una curva final Rolex que garantiza la misma regularidad.

El calibre 2236 dispone de una rueda de escape paramagnética en níquel‑fósforo. El calibre 3235 cuenta con el escape Chronergy, fabricado en la misma aleación y patentado por Rolex. Este escape, que combina un alto rendimiento energético con una gran seguridad de funcionamiento, es además insensible a los campos magnéticos.

El calibre 2236 y el calibre 3235 disponen de un mecanismo de cuerda automática por rotor Perpetual, que garantiza una carga de cuerda continua del muelle de barrilete, proporcionando una energía constante gracias a los movimientos de la muñeca. El primero garantiza una reserva de marcha de aproximadamente 55 horas. En cuanto al segundo, su reserva de marcha es de aproximadamente 70 horas gracias a la arquitectura de su barrilete y al rendimiento superior de su escape.

Los movimientos de los modelos Pearlmaster, que únicamente pueden ser vistos por los relojeros autorizados por Rolex, presentan un acabado extremadamente cuidado, reflejo de las rigurosas exigencias de la marca en materia de calidad.

UN BRAZALETE DE PERFIL ELEGANTE

El brazalete Pearlmaster, completamente engastado de diamantes, se distingue por su perfil, que le confiere al reloj prestancia y sofisticación al tiempo que garantiza una gran comodidad para el usuario.

Creado específicamente para el Pearlmaster, este brazalete está dotado de un cierre invisible Crownclasp, cuya apertura se efectúa mediante una corona Rolex articulada que perfecciona su estética y su funcionalidad. Incluye, además, insertados de cerámica en el interior de los eslabones para aumentar su fluidez de uso y su longevidad.

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