Sea-Dweller

Leyenda del buceo profesional, el Oyster Perpetual Sea‑Dweller fue diseñado para acompañar los pioneros de las grandes profundidades.

Reloj de buceo técnico, el Sea‑Dweller se diseñó en 1967 para los pioneros del buceo profesional en grandes profundidades. La hermeticidad de los primeros Sea‑Dweller estaba garantizada hasta 610 metros; pasó a 1220 metros en 1978.

El Sea‑Dweller fue actualizado en 2017 para su 50.° aniversario. Está dotado desde entonces de una caja con un tamaño ampliado a 43 mm y del calibre 3235, movimiento a la vanguardia de la tecnología relojera, y se ha añadido la lente Cyclops al cristal, que aumenta la fecha para una mayor comodidad de lectura. Está equipado, naturalmente, con la válvula de helio, patentada por Rolex en 1967. La válvula de helio, que actúa como un dispositivo de seguridad en los relojes de buceo diseñados para grandes profundidades, permite, durante las fases de descompresión en cámara hiperbárica, evacuar el exceso de presión acumulada en la caja.

BISEL CON DISCO CERACHROM

El bisel giratorio unidireccional del Sea‑Dweller está provisto de un disco Cerachrom monobloque graduado 60 minutos en cerámica negra, que permite a los submarinistas leer su tiempo de inmersión. Patentado por Rolex, este disco está fabricado con una cerámica particularmente dura; es prácticamente imposible de rayar y su color no se ve alterado por los efectos de los rayos UV. Los números y las graduaciones, moldeados en hueco, son sometidos a un depósito de una capa de oro amarillo o de platino mediante una técnica PVD (Physical Vapour Deposition, deposición física de vapor). Gracias a las muescas de su contorno, que ofrecen un excelente agarre, el bisel puede manipularse cómodamente, incluso con guantes.

LEGIBILIDAD Y FUNCIONALIDAD

Se ha prestado gran atención a la legibilidad de este reloj de buceo. Sobre la esfera, los índices y agujas Chromalight están rellenos o cubiertos de un material luminiscente de larga duración (color de emisión azul) que permanece hasta el doble de tiempo que los materiales fosforescentes clásicos. Sobre el bisel, el cero de la graduación, marcado con un triángulo, resulta visible en la oscuridad gracias a un chatón encajado en la carrura que contiene el mismo material luminiscente.

EL SEA‑DWELLER, CERTIFICADO COMO CRONÓMETRO SUPERLATIVO

Como todos los relojes Rolex, el Sea‑Dweller cuenta con la certificación de Cronómetro Superlativo, redefinida por Rolex en 2015. Esta denominación exclusiva atestigua que cada reloj que sale de los talleres de la marca ha superado con éxito una serie de pruebas llevadas a cabo por Rolex en sus laboratorios internos y con arreglo a sus propios criterios. Estas pruebas de certificación se efectúan al conjunto del reloj, una vez encajado el movimiento, con el fin de garantizar su rendimiento superlativo en la muñeca en materia de precisión, hermeticidad, cuerda automática y autonomía. El estatus de Cronómetro Superlativo se simboliza mediante el sello verde que incluyen todos los relojes Rolex y que va acompañado de una garantía internacional de cinco años.

La precisión de cada movimiento —con certificado oficial de Cronómetro emitido por el Control Oficial Suizo de Cronómetros (COSC)— se pone a prueba de nuevo tras el encajado para satisfacer criterios mucho más estrictos que los de la certificación oficial. Así, la tolerancia de marcha media de un Cronómetro Superlativo Rolex es del orden de –2/+2 segundos al día. Además, Rolex pone a prueba esta precisión mediante una metodología exclusiva que simula las condiciones reales de uso, más representativas de la experiencia cotidiana del cliente.

Esta cadena de pruebas de certificación de Cronómetro Superlativo, efectuada gracias a un equipo de alta tecnología especialmente desarrollado por Rolex, está completamente automatizada y permite controlar además la hermeticidad, la cuerda automática y la reserva de marcha de la totalidad de los relojes Rolex. Estos controles tras el encajado completan sistemáticamente las pruebas de calificación realizadas durante la concepción y fabricación de los relojes, todo ello para garantizar la fiabilidad, robustez y resistencia a los campos magnéticos y a los golpes.

CAJA OYSTER, SÍMBOLO DE HERMETICIDAD

La caja Oyster del Sea‑Dweller, que garantiza una hermeticidad de hasta 1220 metros de profundidad, es un ejemplo de robustez y fiabilidad. Su característica carrura se trabaja a partir de un bloque macizo de acero Oystersteel, una aleación particularmente resistente a la corrosión. Su fondo, con un fino sistema de acanalado, está herméticamente enroscado con ayuda de una herramienta especial; tan solo los relojeros autorizados por Rolex pueden acceder de este modo al movimiento. La corona Triplock, provista de un sistema de triple hermeticidad y de protectores tallados en la carrura, se enrosca sólidamente a la caja. El cristal, coronado por la lente Cyclops en la posición de las 3 h para una mejor lectura de la fecha, está realizado en zafiro prácticamente imposible de rayar. Totalmente hermética, la caja Oyster del Sea‑Dweller protege de forma óptima el movimiento que alberga en su interior.

CALIBRE PERPETUAL 3235

El Sea‑Dweller está equipado con el calibre 3235, un movimiento mecánico de cuerda automática completamente desarrollado y manufacturado por Rolex. Este movimiento, concentrado de tecnología, ha sido objeto de varios depósitos de patente. Ofrece mejoras esenciales en materia de precisión, autonomía, resistencia a los golpes y a los campos magnéticos, comodidad de uso y fiabilidad.

El oscilador del calibre 3235 está dotado de un volante de gran tamaño e inercia variable, ajustado de forma altamente precisa con ayuda de tuercas Microstella en oro. Se mantiene firme gracias a un puente transversal, cuya altura es ajustable, que lo fija en una posición muy estable a fin de aumentar la resistencia a los golpes. El oscilador está montado, además, sobre amortiguadores de golpes Paraflex de alto rendimiento, desarrollados y patentados por Rolex.

El calibre 3235 consta de una versión optimizada de la espiral Parachrom azul, fabricada por Rolex en una aleación paramagnética exclusiva. Además de ser completamente insensible a los campos magnéticos, esta espiral ofrece una gran estabilidad frente a las variaciones de temperatura y es hasta diez veces más precisa que una espiral convencional en caso de golpes. Está provista de una curva final Rolex que garantiza la regularidad de la marcha en todas las posiciones.

Este movimiento cuenta con el escape Chronergy, fabricado en níquel‑fósforo y patentado por Rolex. Este escape, que combina un alto rendimiento energético con una gran seguridad de funcionamiento, es además insensible a los campos magnéticos.

El calibre 3235 dispone de un mecanismo de cuerda automática por rotor Perpetual, que garantiza una carga de cuerda continua del muelle de barrilete, proporcionando una energía constante gracias a los movimientos de la muñeca. Su reserva de marcha es de aproximadamente 70 horas gracias a la arquitectura de su barrilete y al rendimiento superior de su escape.

El movimiento del Sea‑Dweller, que únicamente puede ser visto por los relojeros autorizados por Rolex, presenta un acabado extremadamente cuidado, reflejo de las rigurosas exigencias de la marca en materia de calidad.

BRAZALETE Y CIERRE: SEGURIDAD Y COMODIDAD

El Sea‑Dweller está provisto de un brazalete Oyster de tres elementos. Equipado con un cierre de seguridad Oysterlock, diseñado y patentado por Rolex, que previene cualquier apertura involuntaria, este brazalete dispone del sistema de extensión Rolex Glidelock. Desarrollado y patentado por la marca, este ingenioso dispositivo de cremallera, integrado en el cierre, permite un ajuste preciso de la longitud del brazalete sin necesidad de herramienta alguna. El Rolex Glidelock del brazalete Oyster cuenta con diez muescas de unos 2 mm cada una; permite ajustar fácilmente la longitud del brazalete unos 20 mm. Así, el reloj se puede poner sobre un traje de buceo de un grosor de hasta 3 mm.

El brazalete Oyster de la modalidad en acero Oystersteel está dotado además de las láminas de extensión Fliplock, que permiten alargar el brazalete hasta 26 mm, siempre sin necesidad de herramienta alguna. La combinación de ambos sistemas de extensión ofrece la posibilidad de ajustar el reloj sobre un traje de buceo de hasta 7 mm de espesor.

Un sistema de fijación invisible ofrece una perfecta continuidad visual entre el brazalete y la caja.

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